La escritora Ana Iris Simón firmó el 26 de septiembre en El País una columna que merece leerse entera. Parte de una escena: en la rueda de prensa de presentación de la campaña del Ministerio de Sanidad sobre el aborto, una periodista preguntó a la ministra Mónica García si, a nivel sanitario, se puede garantizar que el feto no sufre durante un aborto. La ministra respondió que no entendía la pregunta.
Una pregunta que no debería incomodar
La columnista señala la contradicción: la campaña dice querer combatir la culpa y defender el derecho de las mujeres a recibir información, pero hay preguntas que parecen no tener cabida. El dolor fetal sigue siendo objeto de debate científico —recoge la opinión del doctor Reinoso Barbero, coordinador de la Unidad de Dolor Infantil del Hospital La Paz— y, aun así, plantearlo se despachó como negacionismo.
Más allá del dolor, Simón apunta a lo que considera decisivo: si hay o no vida. Y se pregunta cuáles son hoy los estigmas reales en torno al aborto, a la vista de cómo se trata en la cultura a quien se aparta del discurso dominante.
El acto de Montalegre
La columna recuerda también lo que ocurrió cuatro días antes de la presentación de la campaña en la parroquia de Santa Maria de Montalegre, en Barcelona: un grupo de mujeres que no eran activistas iba a contar lo que vivieron tras abortar, y el acto fue interrumpido a gritos. Es el mismo encuentro sobre el que Entitats per la Vida, Corrent Social Cristià y Plataforma per la Família Catalunya-ONU publicaron un comunicado conjunto.
Su conclusión: lo que hoy se estigmatiza no es el aborto, sino las experiencias que no encajan en el relato oficial y las preguntas «de quienes no se contentan con un eslogan».
Lee la columna completa en El País
Si necesitas hablar
Si estás embarazada y necesitas apoyo, en Necesito ayuda encontrarás los teléfonos de las entidades que te pueden acompañar. Si has pasado por un aborto y quieres hablar con alguien, Proyecto Raquel ofrece acompañamiento confidencial.